miércoles, 11 de marzo de 2009

La necesidad de dignificar el voto emigrante


La reforma del voto emigrante es, más que nunca, una necesidad imperiosa que no puede retrasarse por más tiempo. En el día de ayer, vimos como el voto emigrante puede incidir de forma decisiva en el resultado de la contienda electoral. Es un voto que presenta numerosas sombras de duda, en la medida en que puede ser facilmente manipulable. El hecho de que no se exija medida de control alguna que garantice que la persona que deposita el voto sea efectivamente quien dice ser, no hace más que avivar la polémica, y alentar a los que creen que el voto emigrante fomenta el pucherazo y deslegitima los procesos electorales. Las noticias de muertos que ejercen el derecho al voto desde Argentina, México, Brasil, o Uruguay, o personas anónimas que depositan veinte votos en una estafeta de correos sin necesidad de identificarse, poco o nada contribuyen a mejorar la imagen del voto emigrante.
Es por ello que, la tan demandada reforma electoral del voto de los residentes ausentes, no supone limitación alguna del derecho al voto, sino que, muy al contrario, viene a legitimar y a dignificar el voto de nuestros emigrantes. Es un derecho que les corresponde, y por ello, los gobiernos, el Estado, deben velar porque ese derecho sea respetado y garantizado.
De este modo, exigir la identificación del votante, y exigir el voto en urna, es una demanda absolutamente razonable, que no debe retrasarse más. Simplemente, por higiene democrática.

2 comentarios:

freiman dijo...

* Sr. Negreira han podido Ud. cambiar el sistema con anterioridad ¿Por qué no se han ocupado de ello? ¿Antes estaba bien y ahora mal? ¿Qué ha cambiado? Lo que no es de recibo es que el Gobierno de Galicia lo puedan decidir gentes del exterior, que en la mayoría de los casos carecen de vinculación con el País. Hijos, nietos y bisnietos de Españoles pueden votar. Algunos no saben no dónde han nacido sus abuelos. ¿Acaso contribuyen con sus impuestos al sostenimiento del País? Otra cosa es ayudar, en lo posible, a aquellos que antes de los años 60 salieron del País por necesidad, buscando algo mejor, pero eso no puede llevarnos más allá de un límite, aúnque puedan ser considerados nacionales a efectos de que puedan venir a España de una forma más fácil.

freiman dijo...

Sr. Negreira me parece muy bien que solicite la modificación ¿pero por qué ohora? ¿Tuvieron tiempo a hacerlo con anterioridad? Durante los Gobiernos del Sr. Fraga y el Sr. Aznar ¿Por qué entonces no?
Me parece muy bien que los hijos de emigrantes, nacidos en el exterior, inclusive nietos, tengan derecho a la nacionalidad. Inclusive que aquellos que emigraron antes de los años 60 tengan, en caso de necesidad, ayudas, pero de ahí a qué puedan votar. La mayoría de ellos no conoce la tierra de sus padres y los nietos, menos. Llegará el momento que esa gente nombrará al Presidente del país y contribuir con sus impuestos al sostenimiento del mismo. Hay que cambiar esa relación, pero, ya se debió cambiar hace tiempo ¿Por qué no se hizo? Parece que nos acordamos de Sta. Bárbara cuando truena.